
Llegó nuevamente a cargarme de energías, a limpiar los malos recuerdos y conservar sólo los buenos, llegó a cobijar mi corazón que estaba desesperado por una cuna arrulladora que hiciera el papel de madre en el futuro incierto que se le aproximaba.
Fue hermoso, como los brazos de dos corazones amigos rodearon su cuerpo con un humedo abrazo de limpias y frías aguas energizantes y de calidas aguas salidas de manantiales de observación y recuerdos, el primer enfoque hacia el corazón. El abrazo desesperado, buscando asilo, que hermosame encontro en brazos conocido.
Ese frio que recorre tu cabeza, la abre , la limpia, pero la limpia, y la llena de fuerza, de energía, vitalidad y dulzura. recorre tus hombros y te hace tiritar, temblor mezcla de frío y emoción, temblor que continúa bajando por tu cuerpo, recorre tus brazos, tu viente, tu corazón, ay! como le limpió el corazón, vuelve a tener color, deja de ser gris, es como si sacaran de mi el embrujo que lo mantenia oprimido, baja, pasa pro tu estómago que olvidó antiguo hormigueos que no quiere recordar. Al mismo tiempo recorre tu espalda, tu dulce espalda, paso a paso, borrando cada paso antes dado y dejandola nueva, limpia, pura. Llega a tu pelvis y todo lo que implica aquello, y te hace olvidar, por fin olvidar todas las marcas que dejó. Baja por tus piernas mientras sigues temblando de emoción, y por que no decirlo, menos dos grados bajo el agua fría si que te hace temblar. Tus pierns borran caminos recorridos tantas veces. Y los pies, los pies sienten los pálpitos de la tierra que está contenta, pues, por esta noche, sól por esta noche, es la protagonista de la fiesta. Madre tierra bajo mis pies, siento los latidos de tu corazón Se entonaba como por inercia, mientras seguías el curso de tus pasos que te indicaban que debias hacer.
Cada gota, cada una de las gotas se siente en tu cuerpo como un shock eléctrico que te da te da y te da energías, te quita y te quita tristezas.
Que limpieza tuve hoy, el baño más limpis de toda mi vida. Cada vez es mejor.
Gracias por darm esta oportunidad de ser yo misma, sentirme yo misma y actuar como tal. Dejar que mi rostro se llene de agua con el placer que implica olvidar lo que quieres olvidar.
Y además que ayuda a aferrarse a la unión que crea una hermandas que es tan fuerte, que ni el peor de los filos podrá cortar jamás, y eso lo puedo asegurar.